Vaticano Conferencia Episcopal

Cartas y homilías de Mons. Jesús Sanz Montes

 

 

Holganza divina y humana

 

Queridos hermanos y amigos: Paz y Bien.

Desde que de niño comencé a leer la Biblia, siempre me llamó la atención el relato de la creación. Dios cuando terminó su obra, al séptimo día… descansó. Esto era lo que me cautivaba: que el Creador se había cansado, y que se tomó aquel día séptimo como descanso. Es muy rica la simbología y profundo el significado que tiene el relato en sí y ese descanso del séptimo día por parte de Dios. Quedémonos con este apunte. La creación tuvo ese final de holganza de Dios. Habrá otro día, que será el de la re-creación (la pascua de Jesús), en el que también se nos introducirá en otro descanso que el Señor resucitado inaugurará para nosotros. Y tanto la creación como la re-creación están presentes en el significado del domingo cristiano: día del Señor y del descanso.

En estos meses del verano, mientras nos secamos los sudores del calor o nos protegemos de las tormentas del estío, no faltan motivos para un merecido descanso. Quizás la situación de tantas personas y familias que otros años han gozado de unas vacaciones, no les permita organizarlas esta vez. Pero una cosa son las vacaciones y otra bien distinta el descanso. No siempre coinciden. Incluso hay gente que vuelve de las vacaciones realmente agotada. Por eso, y al hilo de ese aspecto del mismo Dios que descansó (Él no se fue de vacaciones), digamos algo que nos ayude al respecto:

1º. Hemos de señalar la necesidad de descansar. No es una humillación para nadie tener que ir a la cama llegando la noche, o echar una cabezada después de comer. Lo hacemos porque sin nos faltase esto no podríamos ni vivir serenamente ni convivir de modo adecuado. Estaríamos crispados y crispantes, ni viviríamos ni dejaríamos vivir. Pues esto que cada día lo tenemos asumido, hemos de descubrirlo con otros ritmos: semanal, mensual, anual. Necesitamos ese paréntesis para el descanso.

2º. Tenemos que concretar en qué ciframos nuestro descanso. Porque hay personas que entienden el descanso como una fuga de la realidad, como un distanciamiento de personas y quehaceres… “para descansar”. El resultado es que más que un descanso ahí se plantea una tregua, y cuando termina el tiempo de la misma hay que incorporarse a un cotidiano vivir que nos aguarda con todo su enojo implacable. El verdadero descanso no es escaparse, sino aprender a mirar de otro modo una realidad que nos desgastaba, que nos enfrentaba, que nos rompía.

3º. El descanso que nos posibilita mirar de una manera distinta las cosas, para nosotros cristianos reside en esto: volver a poner a Dios en nuestra vida y contemplarla asomándonos a sus ojos. Visitar una iglesia y rezar al Señor que la habita, escuchar su Palabra leyendo la Biblia, dedicar incluso unos días al retiro espiritual, puede ayudarnos a asomarnos a esa atalaya única para mirar las cosas desde el Señor. Pero no sólo Dios: también los que Él nos ha dado deben incluirse en nuestro descanso. Las prisas del mundo moderno y sus enfados, nos quitan tiempo y acogida para quienes están más a nuestro lado. El descanso pasa también por recuperar la propia familia y los verdaderos amigos con quienes crecemos. Y finalmente, nosotros mismos hemos de tener cabida para que no sea un descanso enajenado y alienante: en este sentido, las posibilidades nos harán concretar cómo y dónde, pero sea donde sea, podremos hallar un lugar donde la naturaleza de la creación, el arte que nos ennoblece, la música que nos dilata y un buen libro que nos acompañe, sean también momentos de gozo sano y necesario.

Dios, los hermanos y nosotros mismos, forman parte del equipaje ligero para un verdadero descanso, el que nos devuelve la paz y la serena alegría, imitando a nuestro Creador en su holganza humana y divina.

Recibid mi afecto y mi bendición.

 

+ Jesús Sanz Montes, ofm

Arzobispo de Oviedo

Adm. Apost. de Huesca y Jaca

 

11 de julio de 2010

 

Ir al índice de cartas y homilías de este curso

 

Obispado de Huesca - Plaza Catedral 8 - 22002 Huesca

 

mapa     callejero              Teléfono 974221027 - Fax 974220679                  Aviso legal